La música de Animal Collective no es fácil de escuchar. Es tremendamente psicodélica y al principio parece difícil encontrar explicación a tanto caos. Buscas una melodía a la que engancharte, pero no eres capaz de verla. Si muchos artistas de los 60 presumían de tomar ácido para componer y tocar, estos chicos parece que se hayan caido en una piscina llena de ketamina. Su sonido te envuelve, los colores llenan tu mente, y te sientes flotando. Su música es un arcoiris para los oídos. Es bucear sin salir a respirar. Es VIAJAR.
Y entonces encuentras la melodía que buscabas y todo cobra sentido.
Enormes. Posiblemente el mejor grupo de pop del momento.